¿Conoces la diferencia entre suspensión de pagos y concurso de acreedores?

diferencia entre suspensión de pagos y concurso de acreedores

Atravesar una situación difícil en una empresa no deja de ser una circunstancia habitual a lo largo de su vida. Mucho más en situaciones como la actual, de crisis general, en la que se encuentran la mayoría de las organizaciones. La liquidez para hacer frente a los compromisos de pago no siempre está disponible y es precisamente esto lo que ocasiona situaciones de posible quiebra empresarial, cuando no se toman las decisiones acertadas por parte de los dueños o gestores, ante los primeros síntomas de insolvencia.

En el entorno de la insolvencia se manejan una serie de conceptos que no siempre se utilizan con propiedad y que en la mayoría de los casos confunden a quien debiera tenerlos más claro, que no son otros que los afectados por la citada situación.

¿Qué es la insolvencia?

El primer concepto que debe tenerse claro es precisamente el de insolvencia. Dice la actual Ley Concursal que “se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”, esto es, una persona física (persona natural) o jurídica (empresa) está en situación de insolvencia cuando, de manera generalizada, llegadas las fechas de vencimientos de sus deudas (fechas en las que debe hacer efectivo el pago de la facturas recibidas) no tiene liquidez para pagarlas.

Para hacer frente a las situaciones de insolvencias en sus empresas, la mayoría de los países han venido regulando una serie de leyes que, mediante su aplicación, pudiera ponerse orden en las situaciones generadas en el tejido económico de un país, como consecuencia de los estados de insolvencia generados en los agentes económicos que operan en su territorio (empresas, organismos, habitantes,…).

De esta regulación es de donde han surgido conceptos como Suspensión de Pagos, Quiebra, Concurso de acreedores, Liquidación de empresas,… que poco a poco han ido incorporándose al habla común de los ciudadanos, sin que, en muchos casos, se conozca exactamente el verdadero significado de cada uno de esos conceptos.

¿Qué es la suspensión de pagos en una empresa?

Los conceptos jurídicos de Suspensión de Pagos y Quiebra, arrancan ya de muy antiguo y especialmente a partir de la Ley de  Suspensión de Pagos de 1922.

Hasta la promulgación de la Ley Concursal de 9 de julio de 2003 (Ley 22/2003) los conceptos anteriores se venían utilizando generalmente para clasificar la situación de una empresa que se encontraba en situación de insolvencia.

Así, se encontraba en Suspensión de Pagos, aquella entidad en la que, no disponiendo de liquidez suficiente para hacer efectivo el pago de sus deudas en el momento en el que estas vencían,  sin embargo disponía de activos suficientes (inmuebles, existencias, créditos pendientes de cobro a sus clientes,…) que una vez pudieran hacerse efectivo (transformarlos en dinero mediante su venta y/o cobro) alcanzaría una cifra superior, en su conjunto, a las deudas a las que tenía que hacer frente.

diferencia entre suspensión de pagos y concurso de acreedores

De ahí el concepto de “suspender” (temporalmente, que no  cancelar definitivamente), los pagos cuando llegaban su vencimiento, tras el que se abría un período de negociación con los acreedores en los que se trataba de acordar una determinada reducción de la deuda y un aplazamiento del pago de las mismas, de tal modo que pudiese conseguirse liquidez suficiente para hacer frente a las mismas.

La situación de Quiebra se producía, bien cuando los activos, una vez realizados (vendidos) en su totalidad eran inferiores a los pasivos de la empresa y por lo tanto, ni aún liquidándolos por completo, se podía hacer frente a las deudas, o bien, cuando del resultado de las negociaciones iniciadas tras la declaración de Suspensión de Pagos, no se alcanzaba un acuerdo entre las partes que hiciese posible la continuidad de la empresa.

Generalmente la Declaración de Quiebra, casi siempre venía precedida de una declaración previa de Suspensión de Pagos y del fracaso de las negociaciones entre deudor y acreedor para llegar a un acuerdo en la reducción de la deuda y en el aplazamiento para hacer frente a su pago. La consecuencia de este fracaso y consiguiente Quiebra, era la liquidación de la sociedad (venta de todos sus activos), el pago de la parte de deuda a la que se pudiese hacer frente con lo obtenido y la posterior disolución de la sociedad. 

A partir de la citada Ley 22/2003 Ley Concursal y, en la actualidad, del vigente Texto Refundido de la misma, RDL 1/2020 de 5 de mayo, que entró en vigor el pasado 1 de septiembre, que la sustituye, los conceptos de Declaración de Suspensión de Pagos y Quiebra se sustituyen por el de Concurso de Acreedores y sus diferentes fases, respondiendo este a la vía legal actual por la que hacer frente a la insolvencia.

El concurso de acreedores puede acabar en un convenio con los acreedores o en una liquidación patrimonial, porque dicho acuerdo no resulte posible o, desde el origen, se renuncie a llegar a dicho acuerdo, por imposible, y se inste directamente la liquidación.

Así, en la Fase de Convenio se paraliza (se Suspende) el pago de todas las deudas anteriores a la declaración del concurso y se trata de negociar una acuerdo (un convenio) entre el deudor (el concursado) con todos sus acreedores que permita hacer frente al resultado acordado en un tiempo pre-fijado. Normalmente esta negociación consiste en unos acuerdos de Quita (reducción de la deuda) y Espera (Aplazamiento de su pago. Como se ve, en este caso estaríamos en una situación muy similar a la antigua Declaración de Suspensión de Pagos.

La Fase de Liquidación se abre, bien directamente en la declaración del concurso, porque por las circunstancias que sean, no sea viable alcanzar un convenio entre deudor y acreedores, o bien, a resultas del fracaso  de las conversaciones realizadas en la fase anterior, para alcanzar un convenio. En ella se presenta un Plan para liquidar todos los activos de la empresa y con el resultado obtenido pagar, hasta donde alcance, las deudas, según un orden pre-establecido. Como se ve, al igual que en el caso anterior, esta fase de liquidación coincide prácticamente con el antiguo concepto de Declaración de Quiebra.

¿Cuál es la diferencia entre la suspensión de pagos y el concurso de acreedores?

Como se deduce de los párrafos anteriores, los antiguos conceptos de declaración de suspensión de pago y quiebra, se corresponden casi en su totalidad con las fases de convenio y liquidación del concurso de acreedores, respectivamente.

Aunque existen algunos matices de diferencia, abundar en ellos puede más confundir al lector que aclararle los conceptos, con lo cual, quédense con el concepto de que el concurso de acreedores, es el término actual con el que se identifican las antiguas Declaraciones Suspensiones de Pagos y Quiebra que, como términos legales, han desaparecido en la actualidad de nuestro ordenamiento jurídico.

Para ser justos con los términos históricos de la insolvencia, recurrir a tiempo a una suspensión de pagos (solicitar a tiempo una solicitud de concurso) es fundamental para tratar de evitar la quiebra (la liquidación) de su empresa. En MBI Asesores, somos especialistas en el ámbito concursal y podemos ayudarte a que los efectos de la insolvencia sean lo menores posibles para ti o tu empresa. Contamos con un equipo de abogados especialistas en concurso de acreedores.

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